Cuarenta años sin Campúa

José Demaría Vázquez "Campúa" en su estudio en los años 40

José Demaría Vázquez “Campúa” en su estudio en los años 40

El 28 de febrero de 1975 falleció José Demaría Vázquez, conocido como Pepe Campúa. Se cumplen, por tanto, ahora cuatro décadas de su muerte. Un tiempo en el que tanto España como la fotografía han cambiado enormemente. Su obra, relegada durante décadas, recobra ahora el interés y vuelve a ver a luz en una época en la que la imagen fotográfica está siendo cada vez más valorada y recuperada.

Campúa fue uno de los principales fotógrafos españoles del siglo XX, además de empresario teatral y cinematográfico. Se ha afirmado en ocasiones que nació en Jerez de la Frontera, al igual que su padre el también fotógrafo José L. Demaría López «Campúa», sin embargo los documentos oficiales señalan que nació el 18 de septiembre de 1900 en Madrid, en la calle San Hermenegildo, para luego posiblemente ser inscrito en Jerez y conservar la tradición familiar.

Se forma en el liceo francés y obtiene el título de bachillerato, tras el cual comienza a desarrollar su vocación por la fotografía y el periodismo -en contra de la voluntad de su padre que quería que estudiara ingeniería- y con 19 años se independiza y crea la “Agencia Express”. En aquella época también se siente atraído por las artes plásticas y frecuenta el estudio de Joaquín Sorolla donde realiza sesiones fotográficas a modelos y actrices.

Alfonso XIII firmó para Pepe Campúa un retrato de ambos durante su visita a Las Hurdes en 1922

Alfonso XIII firmó para Pepe Campúa un retrato de ambos durante su visita a Las Hurdes en 1922

Empieza a colaborar en diversos medios como El Fígaro, Mundo Gráfico y La Esfera, entre otros. Realiza dos viajes como periodista para cubrir las Guerras de Marruecos en 1921 y 1922. A su regreso de África alcanzó gran prestigio cuando en 1922 fue el único reportero gráfico que, elegido por sorteo, acompañó a Alfonso XIII en su viaje a Las Hurdes. En esos años estuvo considerado entre los mejores reporteros gráficos españoles junto a Alfonso Sánchez PortelaJosé María Díaz Casariego y Luis Ramón Marín que estuvieron trabajando en equipo en la publicación Mundo Gráfico que dirigió su padre hasta poco antes de su asesinato en 1936. Fotografió frecuentemente las actividades de la Casa Real y también de los gobernantes en el periodo de la II República, cubrió acontecimientos de actualidad como los sucesos de Casas Viejas o la Revolución de Asturias no sólo con su cámara fotográfica sino también con la de película.

Además de trabajar como reportero, desarrolló su actividad como empresario cinematográfico, primero en la gestión del cine Royalty y luego poniendo en marcha el cine Actualidades, donde proyectaba sus propios reportajes y noticias. En 1935 inaugura el cine Madrid-París en la antigua sede de los almacenes del mismo nombre en la Gran Vía madrileña.

Campúa durante la guerra civil en una imagen tomada probablemente en Gernika

Campúa durante la guerra civil en una imagen tomada probablemente en Gernika

En junio de 1936 constituye la Unión de Informadores Gráficos y ocupa el cargo de presidente. Con el estallido de la Guerra Civil y tras el asesinato de su padre en septiembre de 1936 se refugia en la Embajada Argentina y, desde allí, a través de Alicante sale de España en la embarcación Tucumán hasta las costas de Marsella. Desde allí entra a la zona Nacional y comienza a trabajar desde San Sebastián cubriendo el conflicto bélico tanto en el frente como en la retaguardia. Durante la guerra también obtiene un permiso para ir a Roma en 1938 para cubrir como fotógrafo el bautizo de Juan Carlos ISin embargo junto a otros fotógrafos permitidos por el franquismo colaboró en la revista Fotos fundada en 1937 por Manuel Fernández Cuesta y que se estuvo editando hasta 1963 con una alta calidad técnica.

Autorretrato de Campúa, tomado en los años 40 y registrado con el nº 13 en su archivo

Autorretrato de Campúa, tomado en los años 40 y registrado con el nº 13 en su archivo

Acabada la contienda retoma con intensidad su actividad de empresario teatral y de cine, terreno en el que ayudará a iniciar la carrera de reconocidos artistas del espectáculo, pero sin abandonar la labor de fotógrafo tanto de estudio como periodístico. Por su estudio -que primero estuvo ubicado en la Avenida de José Antonio (actual Gran vía) entre 1941 y 1948 y luego en la calle Bárbara de Braganza desde 1949 hasta su muerte- pasaron multitud de personajes de la sociedad, las artes y la política para tener un retrato de Campúa. Entre 1941 y 1947 trabajó en dicho estudio el fotógrafo húngaro Gyenes hasta que éste último montó su propio estudio.

En 1940 y 1941 trabajó para la Casa del Generalísimo como encargado de la programación de cine del Palacio de El Pardo. En 1942 fue acusado de haber pertenecido a una logia masónica durante finales de los años 20 y principios de los 30. Fue condenado por ello el 7 de julio de 1942 y pasó algo más de tres meses en la Cárcel de Porlier hasta que el 19 de octubre le conmutaron la pena por la de inhabilitación y reclusión menor.

Crea la Agencia Gráfica Campua, que colaborará con La Vanguardia, el ABC¡Hola! y otras publicaciones nacionales como extranjeras. Era considerado el fotógrafo habitual de Franco y de la Casa Real española.

En 1925 se casó con Esther Piñerúa Fernández del Nogal. Con ella tuvo una única hija, Esther Demaría Piñerúa, que no continuó con la tradición familiar, por lo que al fallecer Pepe Campúa el estudio, que en aquella época se encontraba en la madrileña calle de Bárbara de Braganza, se cerró. Su archivo y sus materiales fotográficos fueron guardados y no pudieron ser sacados a la luz hasta décadas despúes.

Campúa fotografiado por J.M. García en 1967 durante una entrevista con Televisión Española

Campúa fotografiado por J.M. García en 1967 durante una entrevista con Televisión Española

Desde 2006 una calle en Jerez lleva su nombre a propuesta de la asociación cultural jerezana Cine-Club Popular de Jerez. En 2010, la figura de Campúa es recuperada, junto con la de otros tres fotógrafos (Alfonso Sánchez PortelaJosé María Díaz-Casariego y Luis Ramón Marín) en el documental “Héroes sin armas“, dirigido por Ana Pérez de la Fuente y Marta Arribas y promovido por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales. En él se relata el trabajo que realizaron estos tres fotógrafos durante la Guerra Civil española y, especialmente, en el Frente de Madrid.

El accidente aéreo de Ramón Franco y Pepe Campúa

Campúa en un avión (foto de fecha no identificada)

Campúa trabajando como reportero en un avión (foto de fecha no identificada)

Una de las vivencias que más marcaron a Pepe Campúa en los inicios de su carrera fue el accidente aeronáutico que sufrió en mayo de 1922 mientras realizaba la cobertura informativa de la guerra de Marruecos. El reportero quería fotografiar desde el aire la zona de las Alhucemas y tuvo la oportunidad de subir a un hidroavión pilotado por Ramón Franco -hermano de Francisco Franco-, pero surgieron dificultades. El propio fotógrafo recordaba así la anécdota en una entrevista concedida a Marino Gómez-Santos para el diario Pueblo en junio de 1963.

La historia es la siguiente: Estando yo en África se hacían unos vuelos con los pocos hidroaviones con que se contaba. En una de aquellas ocasiones, el glorioso aviador Ramón Franco fue tan amable que me invitó a acompañarle a un bombardeo que iba a hacer sobre Alhucemas. Junto a las costas de Villa Cisneros tuvimos una avería en el motor y caímos al mar. Gracias a que Ramón Franco era un as de la aviación no tuvimos un accidente serio, aunque sí pegamos un panzazo enorme. Se rajó el fuselaje, el agua empezó a entrar y gracias a Dios que estaba próximo el “Bustamante y el “Alfonso XIII”, cuya tripulación nos puso a salvo. Además yo, con la afección de bronquios, nado como un martillo. Vamos, que en aquella ocasión me hubiera ahogado. Creo que fue el primer baño que me di en el mar en toda mi vida. Salvé la vida y salvé el material, que era lo importante; porque lo esperaban en el periódico.

No solo consiguió salvar el material, sino que después del accidente se subió a los mástiles del barco para realizar las fotografías de cómo los marineros subían el avión a la embarcación Alfonso XIII y tomar las siguientes imágenes que fueron publicadas por Mundo Gráfico el 17 de mayo de 1922.

Momento del salvamento del avión. El pie de foto original de Mundo Gráfico señalaba: El hidroavión pilotado por el capitán Franco y en el que iba nuestro querido compañero Campúa, que cayó al mar por efecto de una avería, siendo salvado por las tripulaciones del "Bustamante" y el "Alfonso XIII".

Momento del salvamento del avión. El pie de foto original de Mundo Gráfico señalaba: El hidroavión pilotado por el capitán Franco y en el que iba nuestro querido compañero Campúa, que cayó al mar por efecto de una avería, siendo salvado por las tripulaciones del “Bustamante” y el “Alfonso XIII”.

Otra vista desde mayor altura del salvamento del avión accidentado. El pie de foto original señalaba:  El hidroavión en que volaban sobre el campo enemigo de Alhucemas a mil setecientos metros de altura, el capitán Franco y nuestro compañero Campúa, al ser recogido por el "Alfonso XIII" cuya tripulación acudió en el auxilio de los náufragos.

Otra vista desde mayor altura del salvamento del avión accidentado. El pie de foto original de Mundo Gráfico anotaba: El hidroavión en que volaban sobre el campo enemigo de Alhucemas a mil setecientos metros de altura, el capitán Franco y nuestro compañero Campúa, al ser recogido por el “Alfonso XIII” cuya tripulación acudió en el auxilio de los náufragos.

Fragmento de la página de Mundo Gráfico del 17 de mayo de 1922 en el que bajo el título "Interesantes notas de la campaña de Marruecos" se daba noticia, entre otros hechos, del accidente de Campúa y Ramón Franco.

Fragmento de la página de Mundo Gráfico del 17 de mayo de 1922 en el que bajo el título “Interesantes notas de la campaña de Marruecos” se daba noticia, entre otros hechos, del accidente de Campúa y Ramón Franco.

El 22 de marzo de 1955 Pepe Campúa también recordaría estos hechos en su conferencia “La Prensa Gráfica” pronunciada en el Club de Prensa “Jaime Balmes” de Madrid:

Desde Nador hasta Monte Arruit fui recorriendo aquel penoso camino de la reconquista de nuestro territorio y allí conocí al famoso comandante Franco cuyo nombre, casi en su adolescencia, sonaba ya por los adures amigos y por los enemigos con matices de leyenda. En aquella guerra fue mi propio padre quien me lanzó al oficio sin reservas. Cuando me vio llegar a la costa mojado, pero habiendo salvado la máquina, después de capotar en un hidroavión mandado por Ramón Franco, se le asomaron las lágrimas a los ojos. No sé de qué: de ver a su hijo a salvo, desde luego. Pero, además, creo que de ver a su discípulo realizar un servicio arriesgado, preocupándose de salvar lo que importaba: la información.

Aquella no era la primera vez que Pepe Campúa realizaba fotografías aéreas ya que semanas antes había ido junto al capitán Antonio Ferreiro, con el que voló sobre el campo del ejército marroquí y fotografió las costas de Nador y el buque Giralda en el mar, así como el bombardeo de varios poblados. Dichas fotografías se publicaron en la revista Nuevo Mundo el 12 de mayo de 1922. José Demaría Vázquez “Campúa” demostraba con estos reportajes su valentía y su profesionalidad como fotoperiodista con tan solo 22 años ya era capaz de utilizar cualquier medio -avión, coche, barco…- para conseguir la imagen de la noticia.

Nuevo Mundo le tenía como enviado especial y fue la publicación donde aparecieron las imágenes captadas en el vuelo con Ramón Franco con el siguiente pie de foto:

A consecuencia de un accidente sufrido en pleno vuelo sobre el territorio enemigo, el aeroplano pilotado por el capitán aviador Franco, y en el que se hallaba nuestro compañero Campúa, cayó en el mar a poca distancia del Peñón de Vélez. Esta circunstancia permitió a nuestro arriesgado camarada Campúa visitar el Peñón, de noche, aprovechando uno de los convoyes. He aquí una interesantísima fotografía obtenida desde el aeroplano, por Campúa, momentos antes del referido accidente.

Página de Nuevo Mundo en cuya parte superior aparece una de las fotografías tomadas antes del accidente.

Página de Nuevo Mundo en cuya parte superior aparece una de las fotografías tomadas antes del accidente y el reportaje obtenido en la “visita inesperada” al peñón de Vélez en La Gomera.

En la foto inferior Campúa retrataba a algunas de las autoridades militares de la zona, según el pie de foto:

La oficialidad que manda la guarnición del Peñón de Vélez de la Gomera, reunida en el subterráneo que le sirve de alojamiento, al amparo del bombardeo. En el grupo, los Sres. Esparza del Tercio; Ferrer de Artillería; Andreu, teniente de Alcántara; Armada, capitán de artillería; Guerra, capitán de Policía Indígena y los marinos que hacen el convoy, Sres. Aldecoa y Pérez Izquierdo. El último a la derecha, el capitán de aviación Sr. Franco, uno de nuestros más brillantes pilotos militares y a cuya pericia se debió el resultado de esta expedición hecha por nuestro enviado Campúa.

Ramón Franco fotografiado por Pepe Campúa

Ramón Franco fotografiado por Pepe Campúa en La Gomera en 1922

Ramón Franco Bahamonde recibió en 1924 la Medalla Militar por sus actuaciones en la Guerra del Rif. El aviador se consagró en 1926 al ser el primero en cruzar en avión el Atlántico con el vuelo del Plus Ultra desde Palos de la Frontera hasta Buenos Aires. Una siguiente expedición de Ramón Franco -esta vez a Nueva York- fracasó al estrellarse en aguas portuguesas. En 1930 se sublevó contra la monarquía en el aeródromo militar de Cuatro Vientos, desde donde despegó para arrojar proclamas revolucionarias amenazando bombardear el Palacio Real. Se exilió volando hasta Lisboa y su trayectoria dio numerosos vuelcos tanto personales como ideológicos.  Años más tarde otro accidente aeronáutico -que se dice pudo ser a causa de un sabotaje- acabaría con la vida del piloto cerca de Formentor, en la isla de Mallorca. Su figura estuvo envuelta de polémica y misterio, con sucesivos cambios de bando que han sido objeto de estudios y publicaciones.

La boda de Carmen Franco y Polo ante la cámara de Campúa

La única hija de Francisco Franco, Carmen Franco y Polo, se casó el 10 de abril de 1950 con el Marqués de Villaverde, Cristóbal Martínez-Bordiú, de profesión médico cirujano. José Demaría Vázquez “Campúa” que en aquella época era ya el fotógrafo habitual de Franco, tuvo la exclusiva de las fotografías de la hija única de Franco vestida de novia en la víspera de la boda y, al día siguiente, captó la ceremonia en un reportaje que se publicaría también en exclusiva en el diario La Vanguardia.

La siguiente fotografía, que conserva su pie original, nos permite conocer los datos técnicos de la cámara e iluminación con las que se obtuvo el reportaje: una cámara Speed Graphic 4×5, un foco de 500 W y otro de 1.500. Exposición 1/25 segundos, apertura 1/5,6. La película utilizada fue Kodak Super XX.

Carmen Franco y Polo en la víspera de su boda, posa con su traje de novia en exclusiva para el fotógrafo Campúa


Anverso y reverso de una fotografía de Carmen Franco y Polo en la víspera de su boda, posando con su traje de novia en exclusiva para el fotógrafo Campúa. Se conserva el pie original en inglés en el que detalla la edad de los novios y que fue tomada en la residencia oficial del General Franco. La foto lleva, además de los sellos de Campúa, la firma del agente de prensa internacional William Stuttord Anverso y reverso de una fotografía de Carmen Franco y Polo en la víspera de su boda, posando con su traje de novia en exclusiva para el fotógrafo Campúa. Se conserva el pie original en inglés en el que detalla la edad de los novios y que fue tomada en la residencia oficial del General Franco. La foto lleva, además de los sellos de Campúa, la firma del agente de prensa internacional William Stuttord

En la siguiente galería de imágenes pueden verse algunos de los retratos de Carmen Franco y Polo tomados en aquella larga sesión con el fotógrafo Pepe Campúa en la que lució su vestido de novia.

Portada de La Vanguardia del 11 de abril de 1950 con las fotografías exclusivas de Campúa

Portada de La Vanguardia del 11 de abril de 1950 con las fotografías exclusivas de Campúa

Campúa también fotografió el enlace en el Palacio de Pardo, al día siguiente de la sesión de fotos que había tenido solo con la novia, captando imágenes como las que recogemos a continuación.

Positivado de época, firmado por José Demaría Vázquez "Campúa", de la boda de Carmen Franco Polo y Cristóbal Martínez Bordiú en el que aparecen con Francisco Franco y su mujer Carmen Polo

Positivado de época, firmado por José Demaría Vázquez “Campúa”, de la boda de Carmen Franco Polo y Cristóbal Martínez Bordiú en el que aparecen con Francisco Franco y su mujer Carmen Polo

En el fichero de retratos de estudio de Campúa se recogió también este acto, junto con otros muchos registros de sesiones anteriores que el fotógrafo realizó a Carmen Franco Polo, desde retratos de estudio en noviembre de 1941 hasta el reportaje de su petición de mano el 17 de diciembre de 1949, pasando por la propia boda y el bautizo de su primera hija, Carmen Martínez-Bordiú el 1 de marzo de 1951.

Fichas del archivo Campúa correspondientes a Carmencita Franco Polo

Fichas del archivo Campúa correspondientes a Carmencita Franco Polo

Las cacerías en El Pardo, Franco ante la cámara de Campúa

Una de las aficiones más conocidas de Francisco Franco era la cinegética. Las cacerías y monterías que organizaba en El Pardo eran destacadas en la prensa de la época y criticadas en privado, por el tiempo que el Jefe de Estado dedicaba a dicha afición en lugar de a las tareas de gobierno. No obstante, las propias cacerías eran uno de los espacios donde, en aquella época, se tomaban decisiones políticas y económicas ya que a ellas eran invitados a menudo personajes influyentes -desde ministros a empresarios, pasando por la hija y los nietos de Franco o el propio Juan Carlos de Borbón, entonces príncipe de Asturias.

En muchas de estas cacerías en El Pardo, José Demaría Vázquez “Campúa” fue testigo gráfico y sus fotos de aquellos eventos sociales ilustraron las páginas de diarios como La Vanguardia o Informaciones. Rescatamos a continuación imágenes de algunas de dichas excursiones cinegéticas que se sucedieron especialmente en las décadas de los 60 y 70.

A la izquierda de estas fotografías panorámicas aparece José Demaría Vázquez "Campúa" con su cámara fotografiando la cacería en El Pardo. En las imágenes no consta fecha pero fueron tomadas posiblemente a finales de los años 60.

A la izquierda de estas fotografías panorámicas aparece José Demaría Vázquez "Campúa" con su cámara fotografiando la cacería en El Pardo. En las imágenes no consta fecha pero fueron tomadas posiblemente a finales de los años 60. A la izquierda de estas fotografías panorámicas aparece José Demaría Vázquez “Campúa” con su cámara fotografiando la cacería en El Pardo. En las imágenes no consta fecha pero fueron tomadas posiblemente a finales de los años 60.

Durante los días 12 y 13 de febrero de 1961 José Campúa acudió a una de dichas cacerías en la que, además, obtuvo como fotógrafo la exclusiva de cómo un fusil se le estalló a Franco durante la jornada de caza. Sólo unos meses mas tarde, en diciembre de 1961, el general tendría otro accidente similar que le causaría heridas en la mano izquierda.

Otra de las cacerías a las que asistió el reportero tuvo lugar en febrero de 1964, una montería a la que asistieron los ministros de Gobierno, entre los que se encontraba entonces Manuel Fraga Iribarne, los marqueses de Villaverde, los nietos de Franco y Carmen Polo, entre otras personalidades. La expedición sería publicada en portada por el diario La Vanguardia el 26 de febrero de dicho año.

Portada de La Vanguardia del 26 de febrero de 1964 con fotos de Campúa de la cacería celebrada días antes en El Pardo

Portada de La Vanguardia del 26 de febrero de 1964 con fotos de Campúa de la cacería celebrada días antes en El Pardo

Los fotógrafos de prensa también tenían tiempo de ironizar sobre la actividad de cacería durante estos eventos

José Demaría Vázquez "Campúa" a la izquierda junto a otro fotógrafo de prensa durante una cacería en El Pardo en 1964. Los fotógrafos de prensa también tenían tiempo de ironizar sobre la actividad cinegética durante estos eventos José Demaría Vázquez “Campúa” a la izquierda junto a otro fotógrafo de prensa durante una cacería en El Pardo en 1964. Los fotógrafos de prensa también tenían tiempo de ironizar sobre la actividad cinegética durante estos eventos

Una década más tarde, casi al final de su vida, Pepe Campúa seguiría cubriendo como fotógrafo las cacerías en El Pardo, como en la que se celebró en febrero de 1972, entre otras muchas ocasiones.

Campúa sería testigo de estas cacerías al igual que lo fue de muchos momentos tanto de la vida privada como de la vida pública de Francisco Franco durante las más de tres décadas que duró el régimen. Aunque nunca existió un contrato formal entre el reportero y Franco para que éste fuera su fotógrafo de cámara, en ocasiones se ha llegado a hablar de José Demaría Vázquez “Campúa” como el fotógrafo oficial del dictador y en algunas acreditaciones para eventos figura como “Fotógrafo de la Casa Civil de su Excelencia el Jefe de Estado”.

Algunas vivencias de José Demaría Vázquez “Campúa” durante la guerra civil española

Una de las etapas más intensas de la vida personal y profesional de Pepe Campúa fue la guerra civil española. Cuando estalla el conflicto, en 1936 el fotógrafo está en Madrid y recibe el primer golpe personal cuando, el día 20 de septiembre detienen a su padre y lo matan dos días después al sacarlo de la checa de Fomento.

Tal y como Pepe Campúa relata en la entrevista con Marino Gómez Santos, publicada en el diario Pueblo el 18 de junio de 1963 bajo el título “Campúa cuenta su vida”:

Ese mismo día mi vida peligraba también y me fui a la Embajada Argentina. Estaba de Encargado de Negocios Pérez Quesada, que era amigo mío. Me admitieron de verdadero milagro, porque la casa de la Embajada estaba llena de gente. Allí me encontré con Paco Casares, Benito Pico, los Urquijo, Gandarias, Blanquita Borbón…

En la primera expedición pudimos salir disfrazados de milicianos de la C.N.T., pues la Embajada Argentina había comprado uniformes a un tipo de la C.N.T., a condición de que se le pasara a él también.

Algunas de las personas que, junto con Pepe Campúa, se refugiaron en la Embajada de Argentina en Madrid durante la guerra civil

Algunas de las personas que, junto con Pepe Campúa, se refugiaron en la Embajada de Argentina en Madrid durante la guerra civil.
En el reverso de la imagen, el fotógrafo escribe: “Embajada Argentina en Madrid, noviembre 1936. Perseguidos por los rojos la Argentina los amparó” y los nombres del Marqués de Santa Cruz, el Ministro de la Monarquía Sr. Tormo, el Marqués de Santo Domingo y la Marquesa Viuda de Esquilache.

En la siguiente galería pueden verse algunas de las imágenes que captó Pepe Campúa durante aquellos días en la embajada:

Allí, en la embajada argentina, comenzó el largo recorrido que el reportero realizaría en los años de la guerra civil. Al llegar disfrazados a Alicante, donde ya no manda la C.N.T. sino las izquierdas republicanas, la expedición quedó confinada en un piso durante veinticuatro horas:

“Gracias a Pérez Quesada pudimos salir de allí, a las dos de la madrugada, para embarcar en el “Tucumán”. Aquella tarde había embarcado también, vestido de marino, Serrano Suñer”.

Aquel barco le llevó a la ciudad de Marsella y, desde allí, Pepe Campúa llega a la zona tomada por el bando nacional. Al entrar se encuentra con el periodista Victor de la Serna que le ayudó y le prestó dinero, puesto que el fotógrafo ya no tenía nada. Según narra en la entrevista de Pueblo:

“Yo llegaba materialmente sin cinco céntimos, entonces me indicó lo que procedía hacer para poder trabajar y me presentó a Vicente Gay, que era Director de la Delegación del Estado para Prensa y Propaganda”.

En ese momento Campúa es nombrado Jefe de la Sección de Fotografías y Carteles. Le pusieron un coche e inició su recorrido por los frentes españoles, comenzando por el País Vasco, acompañado por Victor de la Serna y por el periodista de origen portorriqueño que se convertiría en el cronista de Franco, Víctor Ruiz Albéniz conocido como “Tebib Arrumi” (por los años que ejerció como doctor en Marruecos, ya que el seudónimo quiere decir doctor cristiano). Tal y como lo contó el fotógrafo, con la terminología habitual de la prensa de la época:

“A partir de 1937 yo he estado en la toma del Norte, en Extremadura, Levante, Cataluña… Hasta la Liberación, en todos los sitios. Me concedieron dos cruces rojas al Mérito Militar, la medalla de la Campaña, y el Caudillo, al poco tiempo, me concedió la medalla de Isabel la Católica”.

Fue muchísimo el material fotográfico recogido por Campúa en dichos años en los que recorrió gran parte de España -ya que incluso consiguió un salvoconducto de la República Argentina para poder moverse por la zona republicana. Una selección de sus fotografías se expondrían en San Sebastián aún durante la contienda. Recogemos a continuación varias imágenes de distintos momentos de la guerra captados por el objetivo de Campúa o bien retratos del propio fotógrafo en distintos momentos de dicha época.

Campúa inició su recorrido por el País Vasco y allí captó innumerables imágenes, como esta de la camioneta del servicio de desinfección en Zarautz, Bilbao con Perico Chicote el 23 de junio de 1937

Campúa inició su recorrido por el País Vasco y allí captó innumerables imágenes, como esta de la camioneta del servicio de desinfección en Zarautz, Bilbao con Perico Chicote el 23 de junio de 1937

Pepe Campúa retrató en 1938 al comandante Vara del Rey junto con el avión "Satanás"

Pepe Campúa retrató en 1938 al comandante Vara del Rey junto con el avión “Satanás”. La información de archivo no precisa el lugar donde fue tomada la fotografía.

Pepe Campúa en Benasque, mientras realizaba el reportaje del Frente del Pirineo en 1938

Pepe Campúa en Benasque, mientras realizaba el reportaje del Frente del Pirineo en 1938

Tras la toma de Vinaroz, Pepe Campúa retrata a Franco en el puerto de dicha ciudad valenciana en mayo de 1938

Tras la toma de Vinaroz, Pepe Campúa retrata a Franco en el puerto de dicha ciudad valenciana en mayo de 1938

Para realizar el trabajo de reportero de guerra unas veces hacía falta disfrazarse de sindicalista de la CNT y otras vestir el uniforme falangista. En esta imagen aparece Pepe Campúa a la izquierda en Badajoz en abril o mayo de 1937

Para realizar el trabajo de reportero de guerra unas veces hacía falta disfrazarse de sindicalista de la CNT y otras vestir el uniforme falangista. En esta imagen aparece Pepe Campúa a la izquierda en Badajoz en abril o mayo de 1937

La visita del presidente Eisenhower a España, fotografiada por Campúa

Durante varias décadas todas las visitas oficiales que llegaban a España pasaban por el objetivo de la cámara de Pepe Campúa. Retrató a jefes de estado, embajadores y todo tipo de personalidades que pasaron primero por el Palacio de la Zarzuela y luego por el Palacio de El Pardo.

Una de las visitas más comentadas de los años de la dictadura fue la del presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower, que visitó Madrid el 21 y 22 de diciembre de 1959. Esta era la primera vez que un jefe de estado de EE.UU. visitaba España y los medios reprodujeron ampliamente la cobertura realizada por Campúa. Reproducimos aquí unas fotografías publicadas por La Vanguardia en una edición gráfica especialmente lanzada para la ocasión:

Primera página del especial gráfico de La Vanguardia el 23 de diciembre de 1959 sobre la visita de Eisenhower, con fotos de Campúa

Primera página del especial gráfico de La Vanguardia el 23 de diciembre de 1959 sobre la visita de Eisenhower, con fotos de Campúa

El presidente estadounidense vino acompañado a España por su hijo John y su nuera, Barbara. La visita fue breve y, a su regreso a casa la familia Eisenhower recibió un álbum con las fotos realizadas por Campúa, de mano de un capitán del ejército de EE.UU., tal y como señala este documento inédito:

Nota de agradecimiento de Barbara Eisenhower por el reportaje fotográfico realizado por Campúa durante su visita a España.

Nota de agradecimiento de Barbara Eisenhower por el reportaje fotográfico realizado por Campúa durante su visita a España.

La nuera de Eisenhower se mostraba especialmente feliz de tener el álbum con el reportaje porque no pudieron hacer fotografías ellos mismos durante su viaje. Las fotos de Campúa serían para ellos “un fantástico recuerdo de su visita” y por este motivo Barbara Eisenhower desde Pennsylvania le pidió al Capitán Seely -quien más tarde reenviaría a al fotógrafo la carta- que transmitiera “su sincero aprecio al Sr. Campúa por sus fotos, excelentes y llenas de talento”.