Mariano Benlliure y Tuero, hijo del escultor, retratado por Pepe Campúa. En la imagen publicada en Nuevo Mundo en 1922 un irónico pie de foto afirma: «Mariano Benlliure y Tuero, fatigado por las deliberaciones a que obliga su cargo, descansa poniendo su mano en un tatuaje comenzado por Moya»
¡Compártelo!:
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
